CLAVES PARA LA COMPRENSIÓN Y PRÁCTICA DE LA COMUNICACIÓN VERBAL

Comunicación

La comunicación verbal es parte inherente de los seres humanos, forma parte de las relaciones de todos los días y es una actividad que no puede dejar de realizarse, por eso hay algunas recomendaciones que pueden ayudar a que ésta sea mucho más fluida.

La primera recomendación para entablar una comunicación de carácter verbal es saber escuchar al otro, cuando se tiene una charla con otra persona hay que otorgar los espacios a las personas para que se expresen sin que lo interrumpamos y que concluya cada una de las partes la oración que desea transmitir.

El segundo paso es que la persona con la que estamos entablando la comunicación sepa que estamos escuchando sus puntos de vista. Podemos hacerlo respondiendo “ya veo” u otras frases cortas. Además, es imprescindible que haya contacto visual y gestos, puesto que esto último también es un lenguaje aparte.

Un tercer consejo es que si durante la comunicación tenemos algún momento de distracción no lo demostremos, aunque lo ideal es tener siempre la atención fija en la persona con la que estamos hablando.

En un cuarto paso y en caso de que la comunicación gire en torno a algún problema, no brindes tu ayuda inmediatamente o comuniques posibles soluciones rápidas a lo que te están contando.

La quinta condición para tener una comunicación efectiva es no utilizar de forma inmediata la negativa a lo que nos están comunicando, ni intentemos comparar la situación con algo que nos haya ocurrido a nosotros.

El sexto consejo es no criticar a la persona, pero sí emitir comentarios sobre su actividad. Por ejemplo: en vez de decir “Eres un inútil”, di: “Este último mes limpiaste mal la casa”.

En séptimo lugar hay que limitarnos a hablar sobre el tema específico, no aprovechar la ocasión para echar en cara otras cuestiones.

Un octavo consejo: no hables constantemente de los errores pasados, porque producen malas emociones y no sirve de nada. Menciónalos sólo para obtener un resultado positivo y constructivo.

Como penúltimo consejo, evita ser demasiado específico. Por ejemplo: si te sientes solo porque tu pareja se encuentra muy ocupada, no expreses ese malestar diciéndolo, sino propón una solución como “¿Y si esta noche cenamos juntos?”

Finalmente, no debemos usar excesivamente palabras como “Siempre” y “Nunca”, porque rara vez expresan verdades. Si lo que quieres es llegar a un acuerdo, entonces opta por “Últimamente”; “En ocasiones” y “A veces”, entre otras.

Mtra. Claudia Espinoza García  / UNIVERSIDAD INTERAMERICANA

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